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Un Agente de la Guardia Urbana salvó la vida de una niña de dos años que se atragantó con un macarrón mientras comía con su familia en el municipio barcelonés de Cornellá de Llobregat. 

Mientras estaba patrullando la zona, el agente se hizo eco de los gritos de socorro de la madre de la menor, que salió a la calle para pedir ayuda. Al ver que la niña se estaba asfixiando, le realizó la maniobra de Heimlich para que expulsase el macarrón que taponaba su conducto respiratorio.

Todo quedó en un susto, aunque la menor fue trasladada al hospital Sant Joan de Deu, de la localidad de Esplugues de Llobregat, donde permaneció ingresada el fin de semana.