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Las elecciones generales en Italia generan un clima de incertidumbre al comprobar que ninguna de las fuerzas políticas alcanza la mayoría absoluta en el Parlamento, situada en un 40%. El partido que más votos ha logrado ha sido Movimiento 5 Estrellas, de Luigi di Maio, con el 31% de los apoyos.

A pesar del gran resultado obtenido por la formación populista, no les servirá para poder gobernar. Por su parte, la coalición centro-derecha presenta un 37% de los votos, aunque las dos formaciones que la conforman han logrado un resultado muy por debajo de sus expectativas. El partido de Matteo Salvini, Liga, se ha impuesto a Forza Italia, de Silvio Berlusconi, por cuatro puntos. 

El gran derrotado de estas elecciones es el Partido Democrático de Matteo Renzi, que no llega al 19% de los apoyos. Fruto de este traspié, el Primer Ministro ha presentado su dimisión como consecuencia de los malos resultados.

Ningún partido logra, por tanto, la mayoría absoluta necesaria para gobernar. La nueva ley electoral que fue creada por los partidos tradicionales y que tenía el objetivo de frenar el ascenso de los populistas ha resultado ser un fracaso, ante la ingobernabilidad a la que se ve sometida ahora el país. 

Los pactos entre partidos serán la llave para desbloquear la situación en el país transalpino. El presidente de la República, Sergio Mattarella, será el encargado de abrir la ronda de consultas para poder formar Gobierno.