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En la Real Academia Nacional de Medicina de Madrid, la 'Cátedra Celgene' hizo entrega de cinco premios para cada uno de los mejores proyectos presentados en los ámbitos de Oncología, Hematología, Reumatología, Dermatología y Gestión Sanitaria y Farmacia Hospitalaria.

El proyecto ganador en la categoría de Oncología fue presentado por el doctor Manel Esteller Badosa, del Hospital Duran I Reynals, quien junto con su equipo desarrolló una herramienta de bioinformática que permite descubrir la procedencia de los carcinomas de origen desconocido con un valor predictivo positivo del 89% y que permite que el paciente reciba el tratamiento específico para su neoplasia.

En la categoría de Hematología, el equipo liderado por el doctor Ismael Buño, del Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, desarrolló un modelo predictivo basado en variables genómicas y clínicas para anticipar el desarrollo de complicaciones post-trasplante.

En Reumatología, el galardón fue para el equipo del doctor Javier Bachiller, del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, por el diseño de un programa informático elaborado con un algoritmo de búsqueda repetida de palabras o grupos de palabras en la información de los partes de derivación desde Atención Primaria a Reumatología, que facilita la detección automática de pacientes con sospecha de artritis psoriásica.

En la categoría de Dermatología, se reconoció el proyecto de la doctora Isabel Belinchón del Hospital General Universitario de Alicante, quien está estudiando la frecuencia de enfermedades del hígado en pacientes con psoriasis y las características que presentan dichos pacientes, lo que evitaría en un futuro tanto el progreso de estas enfermedades como lograr tratarlas de una manera precoz y adecuada.

El premio de la categoría de Gestión Sanitaria y Farmacia Hospitalaria recayó en la Unidad de Atención al anciano institucionalizado en residencias, implantada por Ricardo Herranz y la doctora Rosa Capilla, del Hospital Universitario Puerta de Hierro, para asegurar y fomentar su seguridad clínica y humanización. Durante su primer año de actividad, se redujeron en 12 horas la estancia media del paciente en el servicio de Urgencias y un 50% los ingresos hospitalarios.