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Lo difícil es dar el paso y tomar la decisión de hacer las maletas. Así que para motivarte a dejar atrás los prejuicios y aventurarte en tu primera escapada sin compañeros, te enumeramos siete ventajas de viajar solo. ¿Te atreves?

Probar la independencia en su máxima expresión: Viajar solo te permite hacer lo que quieres, como y cuando lo quieres. Esta sensación de libertad absoluta te permite arriesgarte a improvisar planes sin dar explicaciones y organizar tu tiempo a tu gusto.

Descubrir tus virtudes: Los viajes “all by myself” sirven no solo para conocer a gente nueva sino para crear grandes recuerdos. Te conoces a ti mismo en la medida en la que te enfrentas a situaciones nuevas, aprendes a afrontarlas y reconoces tu capacidad de adaptarte.

Convertirte en tu mejor compañía: Pasar tiempo solo es interesante y enriquecedor. Así aprendes a disfrutar del silencio y de la soledad. Una persona que se encuentra a sí misma, es una persona satisfecha, que desprende energía, equilibrio, serenidad y positivismo.

Disfrutar de los pequeños placeres: Viajar solo es el plan perfecto para desconectar y relajarte como nunca. Pasear por la ciudad, disfrutar de la gastronomía o dormir sin despertador. Todos estos son placeres que a diario no se tienen al alcance y que… ¡saben a gloria!

Enfrentar pequeños retos ¡y superarlos!: Al salir de tu zona de confort puedes sentir algo de inseguridad, pero al lograr vivir nuevas aventuras y aprender a manejarte, aumentarás tu confianza. Los retos de cada día se superan poco a poco, arriesgándote sin miedo al fracaso.

Money, money, money: Otra de las grandes ventajas de esta modalidad de viaje, es que todo el dinero que tengas destinado para tus días libres, será totalmente para ti. No tendrás compromisos que cumplir, ni visitar sitios que no quieres, comerás a las horas que lo desees y pedirás lo que te apetezca, y lo mejor de todo es que podrás darte un capricho cada vez que quieras ¡sin remordimiento!

Decir 'adiós' a las preocupaciones: Un fresh start en el que olvidarse de todos los problemas personales, laborales o económicos. Allá donde se vaya, nadie sabrá nada ni de la forma de ser ni de los problemas que se tengan a diario. La mejor manera de desconectar y de cambiar de ambiente.

¿Tienes ya destino para tu viaje en solitario?

Te recomendamos visitar Bilbao, la mejor ciudad europea 2018. Si hay una característica que define a los bilbaínos es el orgullo que sienten por su cuidad, te invitamos a visitar la ciudad y vivir 'el efecto Bilbao', disfrutar de sus galerías de arte moderno, restaurantes de comida internacional, bistrós y mucho más. ¿Conoces el hotel Barceló Bilbao Nervión?