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La secretaria general de ERC, Marta Rovira, declaró este lunes al juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena que en una reunión que se celebró a las 13.00 horas de la jornada del referéndum ilegal del 1 de octubre propuso suspender las votaciones a la vista de las cargas policiales sucedidas durante la mañana. Su propuesta no encontró ningún apoyo y el entonces presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, rechazó la idea con el argumento de que la suspensión sería “peor”.

Según relató durante su declaración como investigada en la causa que se instruye por la declaración unilateral de independencia y por el 1-O, en esa reunión estuvieron presentes representantes de JxSí, ERC, la CUP y el Gobierno catalán.

Rovira salió a mediodía de hoy de la sede del Supremo e hizo unas breves declaraciones a los medios de comunicación que la esperaban en la puerta, mientras recibía la ovación de varias decenas de personas que la esperaban en la calle. Según dijo, defendió ante el juez el derecho de los ciudadanos a decidir sobre su futuro dentro de un “Estado democrático y de derecho”.

El juez Llarena acordó la libertad bajo fianza de 60.000 euros para la 'número dos' de ERC por apreciar riesgo de reiteración delictiva, aunque no ve riesgo de fuga ni posibilidad de destrucción de pruebas. El magistrado comunicó verbalmente su decisión a la investigada y mañana dará a conocer el auto con su argumentación y estableciendo el plazo para el pago de la fianza.

En respuesta a preguntas del magistrado, la dirigente republicana afirmó que “la declaración de independencia era una manifestación política sin efectos jurídicos para iniciar un periodo electoral posterior”.