Compartir

La Policía Nacional ha detenido en Toledo a siete personas -tres de ellas han ingresado en prisión provisional- y ha desmantelado cinco laboratorios utilizados para el cultivo, procesado y elaboración de droga. Los agentes se han incautado de casi 3.000 plantas de marihuana de las que 643 estaban escondidas en un zulo ubicado en el sótano de una vivienda.

Según informó la Policía, la investigación comenzó el pasado mes de noviembre cuando los agentes tuvieron conocimiento de un intento de venta de varios kilos de marihuana en Toledo e iniciaron las pesquisas para conocer el origen y el destino de esa droga.

Los policías constataron la existencia de un grupo dedicado al cultivo y distribución de marihuana en Toledo y su provincia, cuyos integrantes tenían determinados el rol que desempeñaban.

Uno de ellos se encargaba de suministrar esquejes de plantas en crecimiento para su trasplante a los laboratorios clandestinos, otro realizaba el montaje de las instalaciones eléctricas y de los dispositivos indispensables para acondicionar los cultivos y otro controlaba presencialmente los cultivos y distribuía lo droga una vez obtenida.

Los agentes practicaron seis registros en inmuebles desmantelando cinco laboratorios clandestinos en las localidades de Hormigos (dos), Escalonilla, Torrijos y El Casar de Escalona. Todos ellos estaban acondicionados con ventiladores, transformadores de luz, humidificadores, ionizadores, condensadores y semilleros para el cultivo, procesado y distribución de la droga.

En total, se incautaron de 2.899 plantas de cannabis sativa y 3.400 kilos de marihuana. A los arrestados, tres de los cuales han ingresado en prisión provisional, se les imputan los delitos de tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal.