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Pasadas las 6:50 de la mañana, en plena hora punta, un tren de
cercanías que había salido desde Cremona a las 6:17 horas se dirigía a la
estación de Porta Garibaldi de Milán ha descarrilado y ha provocado cuatro
muertos y, al menos, 100 heridos en el accidente, de los cuales cinco de ellos
se encuentran en estado muy grave.

Continua la investigación para averiguar las causas del
descarrilamiento, pero el siniestro se produjo en una zona de cambio de vías y
las primeras hipótesis señalan que se trataría de un fallo técnico en dicho
tramo. El asesor del Gobierno de Lombardía ha declarado que se excluyen los
motivos de mal funcionamiento del tren, ya que no era viejo.

Algunos de los ocupantes del tren han hablado sobre lo que
sintieron antes del accidente: “El tren estaba muy lleno, en Treviglio se montan
muchas personas. El tren ha comenzado a temblar unos tres o cuatro minutos
antes del accidente, hemos entendido que estaba a punto de suceder algo grave”.

El suceso se convierte en el accidente más grave desde el que
se produjo en el verano de 2016
, que causó 23 muertos en el sur de Italia, en
la región de Apulia.