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Los estudiantes se han convertido en uno de los colectivos que más han dinamizado el mercado del alquiler en España en los últimos años. Tanto la llegada de estudiantes internacionales como el traslado de estudiantes españoles ha generado una media de 42 millones de euros en alquileres.

Durante el curso 2016/2017, España recibió 112.934 estudiantes internacionales para cursar enseñanzas de grado, de primer y segundo ciclo, máster y doctorado, según recoge el Ministerio de Educación en su avance de la Estadística de Estudiantes Universitarios.

La movilidad y llegada a ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Granada o Salamanca “son dos de los principales motores del sector pues suponen una demanda creciente y constante de alojamiento, sobre todo en las ciudades universitarias” según Mariano Kostelec, CEO del servicio de alojamiento para estudiantes uniplaces.es.

Según uniplaces.es, los beneficios generados por el colectivo de propietarios de viviendas durante ese periodo ascendieron a 381.152.250 millones de euros, una cantidad que desde la compañía consideran que se incrementará durante 2018

“Los datos del Ministerio muestran un crecimiento en el número de estudiantes, con respecto al curso anterior, tanto de grado como de máster y doctorado, por lo que es de esperar que este año se mantenga el ritmo e incluso se incremente el número de jóvenes extranjeros que llegan a las universidades españolas”. afirman desde la compañía.

CIUDADES UNIVERSITARIAS

De los 94.962 estudiantes internacionales que hay en España, 25.205 de ellos eligieron cursar sus estudios en universidades madrileñas; 22.960, decidieron estudiar en centros catalanes y 12.916 se fueron a universidades andaluzas.

Además, 10.212 jóvenes internacionales se matricularon en centros de la Comunidad Valenciana, y 6.349 se decantaron por universidades de Castilla y León.

España mantiene así la primera posición en el ranking de países que más erasmus reciben por lo que la movilidad estudiantil seguirá siendo durante 2018 “uno de los motores del sector inmobiliario al generar una demanda constante de habitaciones en pisos compartidos. Una fórmula de alquiler que, a su vez, permite a los propietarios obtener una mayor rentabilidad”, finaliza Kostelec.