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El presunto cerebro de la trama Púnica, David Marjaliza, confiesa que se repartió con el empresario Javier López Madrid y Francisco Granados 3,6 millones de euros por las obras del metro. La acusación contra el que fue mano derecha de Aguirre va cerrando el cerco en torno a la ex-presidenta de la Comunidad de Madrid.

Marjaliza ha dicho ante el juez que pagó comisiones de entre 3.000 y 6.000 euros a políticos del PP, PSOE e Izquierda Unida en diversos municipios madrileños. De esta forma, logró adjudicarse más de 1.000 viviendas entre 2000 y 2013.

Además, ha confirmado que tanto él como López Madrid y Granados, se repartieron una comisión de más de 3,6 millones por la adjudicación de una empresa de Marjaliza en tres obras del Metro de Madrid. Los trabajos se realizaron en el año 2014, cuando Granados era consejero de Transportes en el gobierno madrileño presidido por Esperanza Aguirre. 

La declaración es de vital importancia para el esclarecimiento de la trama. Tanto que el juez García Castellón, ha pedido que se evalúe si es necesario proporcionar protección a Marjaliza. La confesión acusa directamente al que fue mano derecha de Esperanza Aguirre durante los años en que funcionó la trama.

No es el único caso en que se está viendo involucrada. Aguirre tendrá que testificar, junto con Ignacio González, en la comisión de la Asamblea de Madrid que investiga los casos de corrupción en el Partido Popular.