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Sin duda, ha sido una de las noticias del día.

Esta mañana conocíamos que Davin Allen Turpin, de 57 años, y su esposa Louise Anna Tuprin, de 49, fueron arrestados el domingo en Los Ángeles (California), después de que una de sus hijas lograse escapar del confinamiento al que, junto a sus hermanos, estaba siendo sometida y denunciara los hechos a las autoridades.

Las víctimas, todos miembros de la misma familia, comprenden edades que van desde los 2 años hasta los 29 y fueron ingresados en el hospital tras ser descubiertos encadenados en el interior de la casa familiar.

El matrimonio ha sido incapaz de explicar las razones por las cuales han sometido a sus hijos a esta situación.

Un ingeniero arruinado

David Turpin es ingeniero de profesión y ha trabajado, entre otros, para el Departamento de Defensa. Su salario en 2012 era de casi de 140.000 dólares, ingresos insuficientes para mantener a los suyos. Aquel mismo año, los Turpin se declararon en bancarrota por una deuda cercana a los 500,000 dólares.

Antes, en 2010, la familia se mudó de Texas a California. La casa donde han sido encontrados los hijos fue adquirida en agosto de 2014.

Escuela en casa

Los Turpin educaban a sus hijos en casa. Tenían una escuela privada registrada con el nombre de Sandcastle Day School. David Turpin, el padre, figuraba como director de la misma. Uno de los objetivos de su proyecto educativo era que sus hijos se aprendieran la Biblia de memoria, tal y como han manifestado los abuelos de los niños.

Motivos religiosos

Sobre el gran número de vástagos que tenía la pareja, los padres de David dijeron que el matrimonio creía que “Dios los pidió seguir teniendo hijos“.  En las mismas declaraciones a la CNN, los abuelos aseguraron que los hijos vestían con ropa idéntica por motivos de seguridad. Cuando salían en grupo se alineaban por orden de edad.