Compartir

La antigüedad media de los vehículos en los que se desplazaban los fallecidos en carretera en 2017 en España era de 13,2 años en el caso de los turismos, 8,8 años en el de motocicletas y de 12,8 años en el de camiones de hasta 3.500 kilos, según detalló este lunes la Dirección General de Tráfico (DGT), que también informó de que la nueva campaña de vigilancia que inicia esta semana se centrará precisamente en verificar las condiciones de los coches.

A partir de este lunes y hasta el día 21 de enero los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil y el resto de policías locales y autonómicas que se sumen a la campaña prestarán especial atención al adecuado mantenimiento y puesta a punto de todos los elementos de seguridad del vehículo: neumáticos, frenos, luces, señalización, parabrisas sin daño, etc.

Según el último estudio realizado por Tráfico, el riesgo de fallecer o sufrir una lesión con hospitalización aumenta con la antigüedad del vehículo. En comparación con los turismos de hasta cuatro años, el riesgo de fallecimiento es 1,6 veces superior en los turismos de 10 a 14 años y 2,2 veces superior en los turismos de 15 a 19 años.

Aproximadamente más de un millón de vehículos, un 5%, circulan con defectos graves en las ruedas, principalmente por llevar una profundidad del dibujo por debajo del mínimo legal de 1,6 mm; tener un desgaste irregular debido a una mala suspensión o una alineación incorrecta, y circular con una presión errónea, explicó la DGT.

Además, los vehículos relacionados con un uso más profesional, como es el caso de las furgonetas, presentan mayores índices de defectos en los neumáticos.

La DGT también recuerda que las lámparas de los vehículos deben cambiarse cada 40.000 kilómetros o dos años y que es necesario mantener siempre limpias las ópticas: faros y pilotos.

Las estaciones de Inspección Técnica de Vehículos (ITV) españolas llevaron a cabo la revisión de 19,5 millones de vehículos durante el año 2016, un 4% más que en 2015. Del total de vehículos inspeccionados, 3,6 millones no superaron a la primera la inspección obligatoria (19% del total), lo que supone que casi uno de cada cinco vehículos fue rechazado por no reunir las condiciones mínimas de seguridad o por emitir a la atmósfera emisiones contaminantes y nocivas superiores a lo permitido por ley.