Compartir

El precio de la vivienda en España subió un 4,5% de media en el mes de diciembre de 2017 y en las capitales y grandes ciudades avanzó un 7,5% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos de la tasadora Tinsa.

El índice IMIE General y Grandes Mercados elaborado por Tinsa cada mes refleja que la vivienda aceleró en 2017 su crecimiento desde el 1,7% interanual con que finalizó 2016. El valor medio de la vivienda se mantiene en niveles de noviembre de 2013, con un descenso acumulado del 38,6% desde 2007.

Mientras, la media del cuarto trimestre del pasado año registró un crecimiento del precio de la vivienda del 4,2% respecto al mismo periodo del año anterior.

Tras la revaloración del 7,5% registrada en las capitales y grandes ciudades, la zona que más incrementó el precio medio fue la costa mediterránea, con un aumento interanual del 5,7%, seguida de Baleares y Canarias, que experimentaron un ascenso del 3,8% en diciembre respecto al mismo mes del año anterior.

El año 2017 marcó el inicio de la recuperación en las áreas metropolitanas, donde los valores medios crecieron un 3,7% en diciembre respecto a un año antes, frente al 0,6% interanual registrado por este grupo en diciembre de 2016.

Las localidades más pequeñas, agrupadas en la categoría de 'Resto de municipios', mantuvieron en el último año sus precios sin apenas cambios (-0,4%).

Tinsa prevé que “el buen tono del mercado, alentado por las positivas previsiones de crecimiento económico y de estabilización del mercado laboral”, se traducirá en un aumento de entre el 10% y el 15% en la compraventa de viviendas, que superará las 550.000 transacciones.

“A medida que aumente la confianza y se vayan normalizando los salarios, parte de la demanda de alquiler empezará a trasladarse a la compra”, según el director del Servicio de Estudios de Tinsa, Jorge Ripoll, que cifró en torno al 20% el incremento esperado en el número de visados de obra nueva en 2018.

VARIACIÓN DESDE MÁXIMOS

Entre los principales mercados, la costa mediterránea fue la más castigada por la crisis, con un ajuste que desde máximos en 2007 se redujo hasta un 45,8%.

También destacaron con una caída acumulada superior a la media las áreas metropolitanas (-42,7%) y las capitales y grandes ciudades (-39,9%).

Tanto Baleares y Canarias como 'Resto de municipios' registraron descensos inferiores a la media nacional: un 28% en el caso de las islas y un 37,2% en las localidades más pequeñas.