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Carles Puigdemont parece que no termina de recabar los apoyos suficientes para sacar adelante la investidura. El último en echar por tierra sus argumentos de ser investido vía telemática ha sido Oriol Junqueras, según informa 'El Mundo'.

El líder de ERC, preso en Estremera, envió un escrito al Tribunal Supremo en el que ha solicitado el traslado a una prisión catalana y que se le permita acudir a la sesión constitutiva de la mesa y de investidura, ha defendido el artículo 4.1 del reglamento del Parlament que defiende que los diputados deben asistir a las votaciones del pleno ya que es “indelegable” e “insustituible”.

Esto pilla al contrapié a Junts Per Cataluña, cuyo propósito es hacer a Puigdemont presidente vía telemática desde Bruselas, y que desde allí pronuncie su discurso de investidura. El abogado del líder de la formación republicana, Andreu Van den Eynde, defiende que su cliente debe tener permiso para asistir al Parlament y al mismo tiempo resalta que el voto de Junqueras “es indelegable y afecta a al dinámica de mayorías parlamentarias”.

También coincide esta postura con la de Artur Mas, que considera oportuno trabajar para lograr la independencia “dentro de los marcos legales del Estado español”.