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Carles Puigdemont tiene un único propósito: quiere ser investido president del Govern en Bruselas. Es la única condición que pone para volver a España, y en caso de darse, ser detenido como presidente electo que ha jurado cargo, según informa 'OkDiario' en su página web.

Esta idea se la habría propuesto al que era hasta hace poco su socio de gobierno, Esquerra, con el objetivo de forzar el reglamento de la Cámara para ser investido presidente de manera automática. Al mismo tiempo, el bloque independentista que forman ambas formaciones con la CUP tratan de ponerse de acuerdo también con la formación de la mesa del Parlament, cuyo límite de formación es el 31 de enero.

Para ello, deben sacrificar a aquellos miembros de las listas que se encuentren en prisión o en Bruselas, para que la lista avance y pueda estar formada en su mayoría por independentistas. Todo ello deberá formalizarse ante notario, tal y como indica el citado medio.