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En una entrevista en RNE recogida por Servimedia, subrayó que el PP no es un partido inmovilista“, aunque avisó de que cualquier reforma de la Carta Magna hay que hacerla “con mucho cuidado, con acuerdos y con un consenso importante“. “Nos equivocaríamos si no lo hiciéramos así”, insistió.

En todo caso, indicó que el PP no tiene miedo” a esta reforma, pero quieren ser “prudentes” porque “se necesita mantener los consensos” del año 1978. Los límites para modificar el texto constitucional, dijo Maíllo, son la soberanía nacional, la igualdad y la libertad de todos los españoles.

Por lo tanto, recalcó que cualquier reforma ha de proceder del análisis y hacerse “con tino”. Dicho esto, sacó pecho de la “agenda reformista” de su formación y recordó que hay otros temas pendientes de abordar, como la financiación autonómica, las pensiones o el modelo educativo.

Sostuvo que todas son “grandes reformas” para “actualizar España“, ya que “un país no evoluciona si no se mejora y actualiza permanentemente”. En lo referente al nuevo modelo de financiación autonómica, hizo un llamamiento al PSOE “para que se ponga a trabajar” y llegue a un acuerdo con el PP que lo haga posible.