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El Rey de España instó este domingo a los ciudadanos de Cataluña a emprender un nuevo camino político y social tras las elecciones del 21-D que “recupere la serenidad, la estabilidad y el respeto mutuo” después del desafío independentista liderado por Carles Puigdemont y deseó que “renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen” de esta comunidad en el resto del país y el conjunto del mundo.

Don Felipe lanzó este mensaje en su tradicional mensaje de Nochebuena, que este año se ha retransmitido por primera vez en Twitter en tiempo real desde la cuenta oficial de la Casa del Rey y que se ha emitido en directo desde su canal de Youtube.

Apenas tres días después de las elecciones autonómicas catalanas del 21-D, en las que los partidos independentistas han revalidado su mayoría absoluta pese a perder dos escaños respecto a las anteriores, don Felipe admitió en su discurso con motivo de la Navidad que “2017 ha sido en España, sin duda, un año difícil para nuestra vida en común; un año marcado, sobre todo, por la situación en Cataluña”.

Respetar y preservar los principios y valores de nuestro Estado social y democrático de Derecho es imprescindible para garantizar una convivencia que asegure la libertad, la igualdad, la justicia y el pluralismo político, tal y como señala nuestra Constitución“, dijo.

El Rey exigió el respeto y el cumplimiento de las normas fundamentales en democracia porque “cuando estos principios básicos se quiebran, la convivencia primero se deteriora y luego se hace inviable“.

Con estas palabras, reiteró en su alocución navideña el fondo del discurso del pasado 3 de octubre, cuando compareció públicamente por televisión para dirigirse a toda la nación después del referendúm ilegal que se celebró en Cataluña dos días antes y que terminó con la proclamación de una república catalana que luego paralizó el artículo 155 de la Constiución, impulsado por el Gobierno de Mariano Rajoy, apoyado por el PSOE y por Ciudadanos.

UN NUEVO CAMINO

Hace unos días, los ciudadanos de Cataluña han votado para elegir a sus representantes en el Parlament, que ahora deben afrontar los problemas que afectan a todos los catalanes, respetando la pluralidad y pensando con responsabilidad en el bien común de todos“, señaló.

Felipe VI proclamó que, a partir de ahora, “el camino no puede llevar de nuevo al enfrentamiento o a la exclusión, que -como sabemos ya- solo generan discordia, incertidumbre, desánimo y empobrecimiento moral, cívico y -por supuesto- económico de toda una sociedad“.

El Jefe de Estado considera que ese camino que se emprende ahora, cuando se constituya el nuevo Parlamento catalán dentro de aproximadamente un mes, con el cesado presidente Puigdemont huído en Bélgica, “debe conducir a que la convivencia en el seno de la sociedad catalana -tan diversa y plural como es- recupere la serenidad, la estabilidad y el respeto mutuo; de manera que las ideas no distancien ni separen a las familias y a los amigos“.

“Un camino que debe conducir también a que renazca la confianza, el prestigio y la mejor imagen de Cataluña; y a que se afirmen los valores que la han caracterizado siempre en su propia personalidad y le han dado los mejores momentos de su historia: su capacidad de liderazgo y de esfuerzo, su espíritu creativo y vocación de apertura, su voluntad de compromiso, y su sentido de la responsabilidad”, remachó.