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Los catalanes que acudan este jueves a las urnas no podrán sólo elegir entre nacionalistas, constitucionalistas y partidarios del derecho a decidir, sino que tendrán la oportunidad de apostar también por otras tres tendencias políticas: animalistas, idealistas y anti-recortes.

Se trata de las candidaturas del Partido Animalista contra el Maltrato Animal (Pacma), Recortes Cero-Grupo Verde y Por un Mundo Más Justo ( PU M+J). Estas tres listas competirán por algún escaño en el Parlament junto a los independentistas de ERC, Junts per Catalunya (PDeCAT) y la CUP; la candidatura de Cataluña en Común-Podemos; y los constitucionalistas de Ciudadanos, PSC y PP.

En cuanto a las propuestas de las tres candidaturas ajenas al debate político principal en Cataluña, el Pacma ha presentado para este 21-D una programa en el que indica que en sus listas van “miembros de la sociedad que luchan por construir un mundo mejor”.

TOROS Y “PLANIFICACIÓN COMPARTIDA”

Según esta formación animalista, sus candidatos son personas que “trabajan duro en las protectoras, en las organizaciones por la defensa de los animales y en organizaciones civiles reclamando políticas sociales”.

Respecto a iniciativas concretas, el Pacma plantea, entre otras propuestas, “crear un registro público de maltratadores de animales, cuya consulta sea obligada antes de vender o dar en adopción cualquier animal”, de forma que quienes figuren en esta base de datos “no podrán adoptar o comprar animales”.

Este partido también plantea acabar con los espectáculos en los que son utilizados animales, como los 'correbou' o las corridas de toros. También promueven ir acabando progresivamente con la caza.

Por su parte, PU M+J dice en si programa que “frente a una mirada de frontera, egoísmo y parálisis” es necesario promover la “fraternidad global” y buscar “soluciones activas y compartidas en defensa del bien común”.

Por este motivo, esta lista sostiene que “frente a la especulación y la búsqueda de beneficios cortoplacistas propios a costa de los demás, proponemos una visión a largo plazo con dosis de planificación compartida y economía real en función de las necesidades sentidas de las mayorías”.