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El gran abeto colocado en la plaza Venecia de Roma ha pasado de ser considerado el gran símbolo de la Navidad de la capital italiana a ser el foco de atención para los ciudadanos de Roma y también por usuarios de Twitter, que no han tardado en criticar de manera irónica el estado del árbol, despoblado de hojas y de ramas.

Fuentes del Ayuntamiento romano confirmaron al diario 'Corriere della Sera' que el abeto “estaba muerto”. Al tiempo de ser puesto, las críticas para la alcaldesa de la ciudad, Virginia Raggi, no dejaron de cesar. La polémica sobre el Spelacchio (despellejado en italiano), como se conoce ahora al árbol de Navidad de la ciudad romana, ha llegado hasta Rusia, dónde se le ha bautizado como la “escobilla del váter” de Roma.

El ayuntamiento acusa al proveedor de abetos de la localidad italiana de Val Di Fiemme de traer el árbol en malas condiciones, aunque estos se escudan en que llegó en perfecto estado. Uno de los problemas que pudo haber tenido el árbol, según explican los proveedores, es que las ramas se pudieron romper durante el traslado. 

Queda en manos del consistorio romano la decisión de dejarlo a ojos de los ciudadanos romanos y de los turistas, o bien retirarlo de inmediato.