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Una operación conjunta de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Agencia Tributaria ha permitido intervenir 1.100 kilogramos de cocaína de gran pureza en el puerto de Valencia, aunque todavía no se han producido detenciones en relación con este hallazgo.

Según informó la Policía, el estupefaciente, distribuido en pastillas de más de un kilo de peso por unidad, fue descubierto en el interior de dos contenedores que habían sido descargados en el muelle.

El hallazgo de la droga se produjo después de que en la madrugada del pasado domingo llegara al puerto de Valencia un buque procedente de Oakland (EE.UU.), que empezó a descargar contenedores horas después bajo la supervisión de distintos funcionarios.

En el mismo instante de la descarga, a pie de muelle, se procedió a una selección minuciosa de varios contenedores que, a juicio de los investigadores, reunían un perfil de riesgo alto de contaminación de cocaína por el conocido método del 'rip-off' o 'gancho perdido'.

80% DE PUREZA

Este sistema consiste en introducir la droga en los contenedores en los muelles o terminales de los puertos comerciales del país de partida de los barcos, incluso a bordo de los buques mercantes, sin conocimiento de los dueños de la mercancía legal declarada. Ni el exportador en origen ni el importador en destino saben nada de la droga que ha sido colocada por los narcos en el interior de sus contenedores.

En dos de los contenedores seleccionados, se encontraban 703 pastillas de cocaína en uno y 415 en otro, en total 1.118 pastillas, con un peso que puede sobrepasar ampliamente esa cifra en kilogramos, puesto que cada pastilla supera a su vez los 1.000 gramos de peso de media.

La Policía destacó que se trata de una cocaína de gran pureza que será analizada en los próximos días por el Servicio de Sanidad de la Delegación de Gobierno, y que podría superar el 80% de grado de pureza.