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Los Mossos d'Esquadra utilizaron identidades ficticias para realizar seguimientos a dirigentes de partidos constitucionalistas y poner en marcha campañas de propaganda a favor de la independencia. 

Según publica 'El Confidencial', unos 40 agentes consiguieron permiso del Ministerio del Interior para tener una identidad falsa. Oficialmente, el objetivo era conseguir la infiltración de los agentes en entornos hostiles en el marco de operaciones de inteligencia. Sin embargo, los mandos del cuerpo habrían aprovechado esos nuevos DNI para recopilar información sobre cargos políticos de partidos de la oposición y desplegar campañas de comunicación en internet y redes sociales que pretendían reforzar el argumentario y las convocatorias del movimiento independentista.

La Policía descubrió esta artimañana de los Mossos al analizar la treinta de cajas de documentación que los Mossos pretendían quemar en una incineradora de Sant Adriá de Besós (Barcelona), horas antes de que el Gobierno aplicara el artículo 155 y tomara el control del cuerpo catalán. 

Esta una de las piezas que se están investigando, junto a otras como, por ejemplo, si los mandos de los Mossos d'Esquadra repartieron teléfonos móviles entre las patrullas que acudieron a los centros de votación el pasado 1 de octubre para canalizar todas las órdenes sobre el operativo. Según 'El Mundo' estas conversaciones, a diferencia de lo que ocurre con las mantenidas a través de la centralita del Cuerpo, no quedaron registradas.