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Después de una denuncia por parte de un usuario de Instagram a una imagen en la que salía una madre junto a su hijo que sufría desfiguración facial, la red social decidió eliminar la imagen.

La red social prohíbe las fotos que se consideran “inapropiadas para una audiencia diversa”, incluidas aquellas que muestran desnudez, celebran el crimen organizado, el terrorismo o la autolesión. Además de fotografías que intimidad o acosan a alguien por su raza, sexo, orientación sexual, afiliación religiosa, discapacidad o lesión. Como no se cumplen ninguno de estos casos, la madre de Harry decidió denunciar en su muro de Facebook lo que había ocurrido porque entendía que era una injusticia.

Según The Guardian, Instagram decidió borrar la imagen porque “incitaba al acoso y porque posiblemente quien realizó la denuncia malinterpretó lo que estaba viendo”. Al poco tiempo, la red social tuvo que rectificar y pedir perdón por su error.

A pesar de que muchas son las personas que apoyan a Harry, en numerosas ocasiones se ha tenido que enfrentar a las miradas de desprecio, críticas y burlas por su aspecto físico. Según la madre, algunos niños huyen de él, le llaman “bicho raro” y “monstruo de Halloween”.