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El Tribunal de Cuentas reclama a Artur Mas, una fianza solidaria, por responsabilidad contable de 5,2 millones de euros. Una cantidad que se explica por el dinero público que se destinó a la consulta ilegal del 9-N y que fue suspendido por el Tribunal Constitucional; más los intereses generados desde esa fecha.

El expresident ha depositado en el organismo 2,2 millones de euros del total de la fianza fijada, y al mismo tiempo ha reclamado una prórroga en el plazo para abonar resto. En concreto, ha pedido 15 días más, según ha publicado 'El Mundo', que cita fuentes de su oficina.

Pero todo apunta, a que no le va a ser fácil conseguir esos casi 3 millones de euros restantes. Si bien la cantidad recabada hasta el momento, la habrían recaudado organizaciones independentistas ANC y Òmnium Culturalla, parece que no le va a ser tan fácil tener un respaldo bancario. Según publica 'El Mundo', el ex president de la Generalitat, tiene las puertas cerradas en los dos principales bancos catalanes, Sabadell y Caixabank, que no contemplan participar en ninguna operación de aval.

En este marco, y según fuentes jurídicas citadas por la 'La Vanguardia', si no completa el abono de la fianza no se frenará el embargo de sus cuentas y propiedades, lo que incluiría también la pensión.