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En medio de un clima caluroso y seco con fuertes vientos, avanzan los incendios declarados en el norte de California el pasado domingo. Según datos facilitados por el Departamento Forestal y de Protección contra Incendios, hasta el momento se han registrado al menos 17 muertos  y 46.500 hectáreas han quedado calcinadas.

Las víctimas mortales se han producido en los condados de Sonoma (11), Mendocino (3), Napa (2) y Yuba (1). Al número de víctimas se le suman 200 personas desaparecidas de las cuales 45 han sido ya localizadas, según los informes que recibió ayer la oficina del aguacil del condado de Sonoma.

Más de 2.000 hogares y comercios han sido destruidos por el fuego y 30.000 personas han sido evacuadas. Gracias a que los potentes vientos han perdido fuerza y a la bajada de temperaturas, los bomberos han podido avanzar en sus labores de extinción.

Debido al devastador panorama, Jerry Brown, gobernador de California, declaró el estado de emergencia en nueve condados. Además, se vio obligado a enviar una carta al presidente, Donald Trump, en busca de ayuda. 

La Casa Blanca ha aprobado este martes la declaración de desastre, lo que facilitará el envío de ayuda.