Compartir

Las imágenes nos sitúan en Holanda, donde el dueño de uno de los pisos alquilados a través de la plataforma Airbnb, perdió los nervios con unas inquilinas que se retrasaron a la hora de salir de la vivienda. 

Las mujeres, de origen sudafricano, fueron expulsadas del piso a empujones tras estar 60 minutos más de lo estipulado. Desafortunadamente uno de esos golpes hizo que una de ellas perdiera el equilibrio y se cayera escaleras abajo.

Después de presentar una denuncia ante la policía de Amsterdam por las heridas que le originó el golpe, el propietario del piso acabó arrestado.