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Los paraísos fiscales son aquellos lugares en los que existe un régimen
tributario de impuestos bajos o inexistentes que atrae capital extranjero y
habitantes. Sin embargo, no existe una definición oficial en la Unión Europea y
muchas compañías afirman que no cuentan con filiales en nichos fiscales,
tomando como base el listado de 48 territorios de la legislación española.
Aunque este estudio, con datos muy concretos, así lo prueba.

Las empresas multinacionales abren sus filiales en estos países con el fin
de proteger sus ingresos de impuestos y de obtener total protección de los
beneficios empresariales. Además, no tienen tasa de impuesto de sociedades,
esto es, compañías con filiales en estos paraísos pueden almacenar sus activos
libres de impuestos de forma segura, en lugar de pagar el impuesto de
sociedades que, por ejemplo, en España es del 28%.

OPERAR EN ÍNDICES

El Ibex 35 es el principal índice bursátil español, pues cotiza en sus
cuatro bolsas y está compuesto por las compañías españolas con más liquidez.
Para operar sobre índices bursátiles, los inversores utilizan derivados como
contratos por diferencias (CFDs), opciones o futuros. El inversor debe tener en
cuenta que no se puede operar directamente sobre los índices bursátiles, ya que
no son un producto en sí mismo, sin embargo, empresas como IG facilitan la
operación en índices mediante posiciones de CFDs a corto y largo plazo, que en
algunos casos permiten operar incluso cuando los mercados subyacentes están
cerrados. Los CFDs son acuerdos para intercambiar la diferencia del valor de un
activo en el momento de la apertura del contrato y hasta que dicho contrato se
cierre, de tal forma que no seremos propietarios del activo sobre el que hemos
operado, pero podemos beneficiarnos de la fluctuación de su precio si el
mercado se mueve a su favor. Esto se debe a que un CFD es un derivado.

Para poder operar han desarrollado DMA, una plataforma personalizable con
sofisticadas herramientas de análisis, que permite hacerlo en los precios y
profundidad del mercado subyacente, pero lo que el inversor recibe por parte de
IG al realizar una operación es un CFD. El proceso es el siguiente: DMA muestra
los mejores precios bid y offer disponibles en determinado mercado, el cliente
pone una orden y los expertos comprueban el margen para asegurar que tiene
dinero suficiente en su cuenta para cubrir el margen de la operación. Si su
margen se valida, IG lanza la orden al mercado y crean en paralelo un CFD entre
ellos y el cliente. Aunque el cliente opera sobre precios de mercado, no
poseerá ningún derecho sobre las acciones objeto de su CFD.

Las facilidades que proporcionan estos expertos a la hora de operar con
índices, unidas a las ventajas que obtienen las empresas del IBEX 35 al tener
filiales en paraísos fiscales, se convierte en una buena combinación para todos
aquellos inversores que hasta ahora no tenían claro si apostar por los índices
bursátiles.