domingo, 20 septiembre 2020 3:23

¿Cual es la diferencia entre Christian Grey y el Donjuán de Marín? Exacto: la pasta

¿Cuál es la gran
diferencia entre Christian Grey y el chico bautizado por los medios como
“Donjuán de Marín” o “Donjuán de Internet”? Exacto: la
pasta.

Los dos
son cultos, seductores, habilidosos, manipuladores y depredadores de mujeres. O
sea, lo que la mayoría de nosotros, esos seres humanos dotados de pene,
quisiéramos ser.
Hay otras
dos diferencias, pero ya menores. Grey está buenísimo y Rodrigo Nogueira es un “patito feo”: bajo, gordito e incluso desdentado.

 Grey es personaje de ficción y Rodrigo es
real. Así que, amigas mías, al César lo que es del César y las sombras a quien
las merece.
Yo prefiero llamarle Leto porque así es como lo veo
a través de la amiga que lo conoció “rollo cocinero italiano”,
aficionado al rodaje de cortometrajes, fotógrafo a ratos, experto informático y
hasta compositor musical. Ella sólo le “prestó” 20 euros para un
taxi, pero salió ganando porque comió gratis un riquísimo arroz con bogavantes,
disfrutó de un brunch a domicilio y hasta recibió el regalo de un carísimo
utensilio profesional para cocer huevos.

En cierta ocasión acusaron a nuestro pequeño
antihéroe de cuentista. Nos han dicho que no eres italiano y no te llamas Leto.
Smorzando y sin perder la calma, desenfundó un carné de identidad falso y calló
bocas. Leto Scorsi, con doble nacionalidad. ¡Toma! Y luego se puso a hablar de
algo culto y original con acento del Piamonte. Bellisimo, bambino. Me piace
tanto, ragacci.

A Leto le va el sexo BDSM, como a Christian Grey.
Frecuentaba ese ambiente acompañado de una de sus mujeres. La encandiló para
montar una habitación roja en cierto local y repartirse las ganancias. Que
encargara mobiliario de “tortura” para profesionalizar el negocio,
pues no faltaba clientela de billetera holgada con necesidad de ser humillada.
Cuando llegó la factura de las cruces, grilletes y potros no había fondos. La
cosa acabó mal y se dice que incluso hackeó la web y el perfil del negocio.

Leto tiene serios problemas éticos, que no
eróticos. Sus supuestas víctimas mezclan resentimiento con declaraciones a los
medios y ahí pisan terreno pantanoso. El Código Penal no juzga la vida privada
de nadie. Se limita a dilucidar si eres o no un estafador. Si estás sola y
buscas compañía en Tinder o Badoo, acepta los riesgos. No seamos sexistas
inversos. ¿Y si Leto fuese Leta?

A Leto se lo juzga por irse de un hotel sin pagar.
Punto.

Si respetamos a la hermosa dominátrix o ama que
acompañaba a Leto por la noche oscura, sacando dinero a los varones acomodados,
hagamos lo mismo con él. Los dos son comerciantes del negocio de la
insatisfacción. Los dos ponen el dinero por delante de los escrúpulos. Ser mala
persona y dejar resentidas/os a tus ex no es delito
.

Leto Scorsi y Christian Grey. Y aquí estamos. En
las sombras del mundo real. Más oscuras todavía. 

Por Anxo Barros. Redacción Galicia.