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Como el tener que recurrir a una entidad financiera supone tener que
invertir mucho tiempo y aportar abundante documentación, son ya muchos los que
optan por una alternativa mucho más sencilla: los créditos rápidos. Tal ha sido
la aceptación del público de estos minicréditos que se
hace muy complicado saber cuál elegir. Por este motivo desde www.creditos-rapidos.com se lo
ponen muy fácil al usuario a través de su comparador. Tan sólo hay que indicar
el importe que se desea (normalmente, por debajo de los 1000 euros) y el plazo
en el que se piensa devolver (desde 15 días a seis meses) En un breve espacio
de tiempo (no suele superar las 24 horas) se puede contar con el dinero en la
cuenta que se haya indicado a tal efecto.

Los créditos rápidos han de entenderse en todo momento como un recurso a
emplear cuando se requiere de liquidez en un espacio de tiempo, más o menos,
breve. Es decir, que conviene usarlos de forma puntual y para ello lo primero
que hay que pensar es cuánto dinero, de verdad, hay que solicitar. Lo mejor es
dedicar un tiempo a contestar a esta pregunta, para no quedarse cortos y para
tampoco pasarse. Una vez que esto se tiene claro lo que hay que valorar es cómo
se podrá devolver ese dinero y cuánto tiempo se requerirá. Una vez más conviene
hacer un repaso de los ingresos habituales, así como de los gastos, para poder
valorar la situación real.

Una de las principales ventajas de los créditos rápidos, como su nombre
indica, es que no hay que esperar mucho tiempo para saber si la solicitud de
aprueba o no (en raros casos la respuesta es negativa si se cumplen con los
requisitos estipulados) Sólo a través de un buen comparador se podrá dar con la
oferta que resulte más interesante y esto es clave porque las diferencias, en
algunos casos, son notables.

Otra de las cuestiones que ha hecho que el público vea a los minicréditos
con buenos ojos es el hecho de que se requiere de poca documentación. Por norma
general, con un documento identificativo y un comprobante de que se recibe un
dinero constante de forma mensual (véase una nómina) es suficiente. Pero no
todos son iguales. Hay minicréditos que no requieren de nómina siquiera (por
ejemplo, si se recibe una prestación por desempleo o se es pensionista)

Por último, otra de sus grandes ventajas, y que mucha gente agradece, es el
hecho de que no requieren de ningún tipo de desplazamiento ya que toda la
gestión se puede tramitar vía online (lo que también le transfiere intimidad)

Antes de solicitar ningún crédito rápido (por mucha urgencia que se tenga en
conseguir el dinero) lo más recomendable es, sin duda, comparar para poder
elegir en función de los plazos de devolución y los intereses que se cobrarán
por el préstamo. Hacer esto mirando uno a una las opciones sería dedicar un
tiempo muy valioso. Echa un vistazo a un comparador y olvídate de ese problema.