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Michael Flynn, asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, ha dimitido este lunes tras darse a conocer que había mentido al vicepresidente Mike Pence y a otros cargos de la Casa Blanca sobre una conversación que había mantenido con el embajador ruso en Estados Unidos, Sergei Kisliak.

La conversación tuvo lugar a finales de diciembre, un día antes de que Washington impusiera una nueva ronda de sanciones a Rusia por los ciberataques ocurridos durante la campaña electoral. Desde la Casa Blanca aseguraron que no se había tratado el tema de las sanciones.

En su carta de renuncia, Flynn explica que “debido al ritmo acelerado de los acontecimientos”, dio “de forma inadvertida” al vicepresidente y a otros integrantes del gobierno “información incompleta” sobre las llamadas telefónicas con el embajador ruso en Estados Unidos.

Tras el anuncio de su marcha, la Casa Blanca informó que el general retirado Josseph Keith Kellogg ocupará el puesto de forma interina.