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Gina Haspel ha sido nombrada por Donald Trump como subdirectora de la CIA. Según medios locales, la nueva subdirectora de la CIA estuvo involucrada en torturas a presuntos miembros de Al Qaeda cuando dirigía una cárcel clandestina en Tailandia.

Haspel, de 60 años de edad, ha trabajado la mayor parte de su vida como agente encubierto. De hecho, fue clave en la puesta en marcha en EEUU del programa extrajudicial que se llevó a cabo después del atentado de las Torres Gemelas para interrogar a sospechosos de terrorismo. Ella fue la encargada de dirigir un centro clandestino de detención en Tailandia, conocido como “black sites”.

Además, Haspel estuvo presente en al menos dos interrogatorios en los que torturaron a supuestos miembros de la célula de Al Qaeda. En 2005 se le responsabilizó de destruir los vídeos donde estaban registradas todas las torturas. Esto le valió en 2013 para optar a la dirección de operaciones clandestinas de la CIA.

Barck Obama quiso poner fin a los interrogatorios con torturas pero Trump considera que son efectivos y no ve mal utilizarlos de nuevo.