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El proyecto permitirá abrir la calle Pintor Joan Miró, eliminando otro tapón urbanístico en la ciudad, con el derribo del muro existente junto a la parroquia Nuestra Señora de Gracia, lo que va a mejorar las conexiones en el barrio y facilitar la movilidad rodada y peatonal de los vecinos.

La eliminación de dicho tapón supone acabar con un antiguo problema del barrio, y completa la urbanización de un entorno importante como es el del colegio público Padre Manjón y la parroquia de Nuestra Señora de Gracia.

Las obras han consistido en el derribo del muro y construcción de uno nuevo que delimita la parroquia, pavimentación, aceras, saneamiento y alumbrado público. El coste del proyecto ha sido de 60.348 euros y se ha llevado a cabo en dos meses.