Compartir

La Fiscalía de Rieti ha abierto este jueves una investigación preliminar por un presunto desastre doloso tras constatar daños en edificios que habían sido reestructurados recientemente según informa El Mundo.

Los medios de comunicación italianos señalan que se investigan los importantes daños sufridos en la escuela de Amatrice, que había sido reestructurada en 2012. En concreto se destinaron 700,000 euros a poner medidas antisismicas, precisamente tras el terremoto de 2009.

También se investiga el campanario de Accumoli, que fue sometido a intervenciones antisísmicas y que se derrumbó completamente después del devastador terremoto de 6,4 grados en la escala de Ritcher.

Al parecer, Protección Civil puso a disposición de las autoridades dos millones de euros que debían ser destinados a poner en marcha medidas antisísmicas que nunca se llevaron a cabo.