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El aeropuerto madrileño de Barajas se ha convertido desde hace en unas semanas en una especie de camping improvisado para los más de 150 mexicanos que esperan regresar a su país en uno de los vuelos que Aeroméxico flota hasta allí.

Niños y adultos conviven en condiciones infrahumanas dentro del aeropuerto, esperando una respuesta de la aerolínea, que responsabiliza a los clientes de estar en esa situación por haber comprado unos billetes de avión 'sujetos a espacio', es decir, pasajes con un precio mucho más económico que los normales y que dependen de la disponibilidad de huecos vacíos en los vuelos para viajar.

Muchos de ellos aseguran estar en una situación límite, ya que se están quedando sin dinero y apenas pueden comprar comida en los establecimientos del aeropuerto, más caros todavía si cabe que cualquier lugar donde abastecerse de una ciudad.

Este jueves, este grupo de mexicanos han sido recibidos en sede consular para tratar de encontrar una solución, difícil, ya que se trata de “temas comerciales” en las que no tienen competencias los respectivos gobiernos.

Desde Aeroméxico aseguran que están haciendo todo lo posible por encontrar espacio a esas personas atrapadas en Barajas, recordando que los viajeros conocían los riesgos que supone comprar en temporada alta, un billete de estas características.

En los últimos días, han partido cuatro vuelos de Aeroméxico y ninguno de esos 180 mexicanos han podido regresar de vuelta. La situación parece todavía más complicada para las próximas jornadas…