Compartir

Alepo, la que fuera una de las ciudades más grandes de Siria es un cruento campo de batalla. Desde 2012 se encuentra dividida en la zona rebelde, controlada por las milicias contrarias al régimen de Bachar Al Assad, y la zona gubernamental.

Una operación conjunta entre las fuerzas rusas y el régimen sirio en marcha desde el pasado jueves han logrado habilitar un corredor humanitario que ha permitido la salida de cerca de 200 civiles de la zona rebelde, la mayoría mujeres y niños. 

Se calcula que en la zona hay unas 250.000 personas atrapadas en una situación cada vez más insostenible después de que las fuerzas de Bachar Al Assad hayan cortado la única ruta de abastecimiento e esta zona de la ciudad. Apenas hay alimentos ni medicinas.