lunes, 21 septiembre 2020 12:40

PNV, En Marea y CDC rechazan apoyar a Rajoy y no descartan terceras elecciones

El Rey Felipe VI ha retomado este miércoles la ronda de consultas con los líderes políticos. El primero con el que se ha reunido ha sido Aitor Esteban, portavoz del PNV en el Congreso, quien ha trasladado al Rey su negativa a un “acuerdo” con el PP. Además, ha recalcado que votará en contra de la investidura de Mariano Rajoy

Según Esteban, entre PNV y PP no puede haber ningún acuerdo ya que no existe afinidad ideológica, además de que en estos cuatro años el Gobierno de Rajoy ha “ignorado” al Gobierno vasco. El portavoz del PNV ha arremetido contra el PSOE y ha pedido a Sánchez que “asuman su responsabilidad” ya que, según él, son ellos los que tienen “la llave”. 

Seguidamente, Felipe VI se ha reunido con Alexandra Fernández, la representante de En Marea, quien también ha trasladado al monarca su rotundo no a un gobierno del Partido Popular y apuesta por abrir la puerta a un gobierno alternativo de “fuerzas progresistas” y “nacionalistas”, aunque para ello sea el PSOE el que tenga tenga que “mover ficha”

Para finalizar las reuniones de la mañana, el Rey se ha reunido con Francesc Homs, de Convèrgencia (CDC), quien ha coincidido con Fernández y Esteban, y ha asegurado que no descarta que haya terceras elecciones, por “la incapacidad para ponerse de acuerdo”, aunque esto suponga una opción “horrorosa”. 

Homs ha dejado claro que los ocho diputados de su grupo votarán “no” a Mariano Rajoy tanto en la primera como en la segunda votación del debate de investidura, si es que se celebra. 

En las reuniones programadas para la tarde del miércoles, Felipe VI se ha reunido en primer lugar con Joan Baldoví, de Compromís. Baldoví ha dejado claro la preocupación del Rey ante la situación de “absoluto bloqueo”, la misma que viven la mayoría de los ciudadanos. En rueda de prensa posterior, el líder de Compromís ha dicho que si Rajoy no se presenta a la investidura, los partidos que han anunciado su voto en contra tienen también la “obligación moral” de “proponer una alternativa“, sea cual sea, sin descartar un Gobierno transversal o de concentración.