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El sospechoso que permanecía atrincherado tras el tiroteo de Dallas ha terminado suicidándose durante la operación policial. La Policía llevaba horas cercándole en un aparcamiento de la ciudad y habían abierto con él una negociación. El individuo aseguraba que tenía varias bombas repartidas por toda la ciudad y que podría hacerlas estallar.

En un principio se pensó que había fallecido como consecuencia de los disparos de la Policía de Dallas, pero las últimas informaciones apuntan a que se ha suicidado.

Otras tres personas son sospechosas de haber participado en el tiroteo con la intención de matar al máximo número posible de agentes. Están siendo interrogadas de momento sin demasiado éxito. La Policía no descarta que haya más implicados en el suceso. No obstante, han liberado ya a uno de los presuntos implicados en el incidente.

El tiroteo sorprendió a los agentes durante una manifestación en principio pacífica en contra de la violencia y el racismo tras la muerte esta semana de dos personas negras desarmadas a manos de la Policía. Varios francotiradores abrieron fuego contra la Policía desde una posición elevada en edificios circundantes. Ha habido cinco agentes muertos y seis heridos.

La ciudad, cuyo espacio aéreo ha sido restringido, permanece en estado de sitio.