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La muerte de dos personas negras a manos de la Policía en detenciones marcadas por el abuso (ambas víctimas estaban desarmadas) ha desatado la ira racial en la ciudad, donde esta madrugada la situación ha tomado un giro trágico. 

Según ha informado el jefe de la Policía de Dallas, David Brown, varios francotiradores han disparado a la Policía durante una manifestación en principio pacífica. Al menos once policías han sido tiroteados. Cuatro de ellos han muerto en el lugar, mientras que otro que se encontraba grave ha muerto a las pocas horas. Seis se encuentran heridos. Dos de ellos de gravedad.

Uno de los sospechosos de haber participado en los tiroteos se encuentra ya detenida, mientras que otro se encuentra atrincherado en un garaje y negociando con la Policía. Éste último habría amenazado a la Policía con haber colocado bombas por toda la ciudad.

El espacio aéreo sobre la ciudad de Dallas ha sido cerrado.