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El 81% de los diputados laboristas han votado en contra de Jeremy Corbyn, su líder, en la moción de confianza que ha presentado ante el Parlamento. Después del 'brexit', uno de los principales focos de rechazado dentro del partido por su “tibia” defensa de la permanencia en la UE, el líder del Partido Laborista ha visto como pierde más de un 40% de esos apoyos.

Aunque la decisión hacía pensar que Corbyn podía abandonar o dimitir de esa responsabilidad, el político ha anunciado que no va a presentar su dimisión porque “no tiene legitimidad constitucional”. “Fui elegido democráticamente y no puedo traicionar a los militantes de base que me eligieron hace nueve meses, ha explicado el todavía líder de los laboristas.

El propio Corbyn ha advertido que el gobierno se encuentra en una situación más límite que la suya aunque ha defendido que la oposición deberá ser la que señale por dónde deben ir los tiros en cuanto a “empleos y salarios” para salir de la Unión Europea.

Pese a que el líder laborista cuenta con el aprobado de los sindicatos, todo hace indicar que en los próximos días Corbyn se convierta en la segunda víctima de importancia tras la de David Cameron, que aseguró que dejará Downing Street en el mes de octubre.