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Al margen del PIB y las estadísticas económicas, el índice de la OCDE permite comparar el bienestar en distintos países basándose en 11 temas esenciales para las condiciones de vida materiales y la calidad de vida. Es decir, puede haber países con unas cifras macroeconómicas muy buenas y unas condiciones de vida por debajo de la media. Y al contrario. Por ejemplo, 

¿Qué 11 indicadores son los que ha utilizado este organismo internacional?  Aunque las prioridades cambian por países, en general, el organismo concluye que tener salud y un buen empleo son dos de los factores más importantes relacionados con el bienestar subjetivo. Además la OCDE ha realizado una macroencuesta para averiguar qué es lo que la gente considera importante para tener una buena vida, y han recogido las impresiones de más 100.000 personas de todo el mundo. Y ya se sabe, para los españoles, la salud es lo primero. 

Cuando se coge una media de este combinado de 11 factores y todos con el mismo peso es cuando Noruega encabeza el ranking de calidad de vida, con todos los indicadores elevados, seguida de Australia, Dinamarca, Suiza y Canadá. De los 38 países que incluye el estudio, Sudáfrica, México y Turquía se colocan al final. En el caso de Sudáfrica, por ejemplo, el bienestar queda lastrado por la falta de satisfacción, los bajos ingresos medios, el empleo y la seguridad. En el caso de México, segundo por la cola, pesan los bajos índices de ayuda en la comunidad, la poca seguridad y los bajos índices de educación.

En cuanto a España, “se sitúa por arriba del promedio en balance vida-trabajo, vivienda, estado de la salud, sentido de comunidad y seguridad personal, pero por debajo del promedio en ingresos y patrimonio, compromiso cívico, calidad medioambiental, educación y competencias, y empleo y remuneración”, resume la OCDE.

El estudio ofrece una ficha pormenorizada de cada uno de los parámetros para cada país. En el caso de los aspectos más negativos en España, recuerda que queda lastrada por los altos niveles de paro, los menores ingresos que la media de la OCDE y los altos índices de abandono escolar en la secundaria. Entre los positivos, sobresale la elevada esperanza de vida. En este apartado, la organización destaca: “en el campo de la salud, en España la esperanza de vida al nacer es de 83 años, tres años más que el promedio de la OCDE de 80 años y una de las tasas más altas en la Organización”.

El informe subraya un elemento curioso en el que España saca muy buena nota: el sentimiento de comunidad. “En lo que concierne al ámbito público, en España hay un fuerte sentido de comunidad y moderados niveles de compromiso cívico: el 96% de las personas creen conocer a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesiten, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 88% y una de las tasas más altas en la Organización. La participación electoral, una medida de la participación ciudadana en el proceso político, fue del 73% durante elecciones recientes, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 68%”.