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Felipe VI, junto con la Reina doña Letizia, ha presidido por segunda vez como Rey el acto central del Día de las Fuerzas Armadas, que este año se celebra por primera vez con un Gobierno en funciones. A las 12:30 en punto llegaban los Reyes a la madrileña plaza de la Lealtad entre aplausos y vítores de “viva la Corona”, “vivan los Reyes” y “vivan las Fuerzas Armadas” de los cientos de personas que, con banderines de España, llenaban el tramo entre las plazas de Atocha y Cibeles. Mientras, la alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, ha sido abucheada por una minoría de los asistentes.

El monarca, ataviado con el uniforme de capitán general del Ejército del Aire y con la bengala de jefe supremo de las Fuerzas Armadas, pasaba revista a la fuerza y estuvo acompañado por el jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, y por los jefes de Estado Mayor del Ejército de Tierra, general Jaime Domínguez Buj; de la Armada, almirante Jaime Muñoz-Delgado; del Ejército del Aire, general Francisco Javier García Arnáiz; y el director general de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa.

También han asistido, además de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, por primera vez, la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa.

La compañía mixta de honores ha estado compuesta por cuatro secciones de los Ejércitos y la Guardia Civil. Así, un total de 180 efectivos participaron en este izado solemne de la enseña nacional en Colón, que tiene 300 metros cuadrados y pesa 35 kilos. Fue izada por primera vez en 2001, cuando se sustituyó el anterior mástil de 21 metros por el actual de 50.

En el desfile protagonizado por 734 militares, no ha faltado el vuelo de la patrulla Águila, formada por siete aviones C-101, dibujando en el aire los colores de la enseña nacional.

Tras el acto, que ha durado unos 25 minutos, los asistentes se han dirigido a la recepción oficial que ofrecen los Reyes al mundo militar en el Palacio Real.