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Un juez de la ciudad estadounidense de Chicago condenó este miércoles a un año y tres meses de cárcel al expresidente de la Cámara de Representantes de EE.UU., el republicano Dennis Hastert (1999-2007), por haber comprado el silencio de los niños a los que sometió a abusos sexuales cuando era su profesor.

Al dictar sentencia, el juez Thomas M. Durkin calificó de “pederasta en serie” a Hastert, que fue el tercer hombre más poderoso de EEUU, que en octubre pasado admitió haber violado leyes bancarias al haber pagado decenas de miles de dólares a un hombre con el que mantuvo relaciones sexuales cuando era su profesor en un instituto.

Supuestamente, Hastert abusó de cinco adolescentes varones hace décadas, cuando era entrenador de lucha libre en el instituto de Yorkville, un pequeño pueblo del estado de Illinois, donde está Chicago. Y a pesar de las acusaciones de abusos sexuales, Hastert no fue juzgado por este motivo dado que esos delitos ya han prescrito.

“Lo primero que quiero hacer es disculparme con los chicos, los traté mal cuando era su entrenador. Lo que hice estuvo mal y lo lamento”, reconoció hoy Hastert, de 74 años, que acudió a los juzgados de Chicago en silla de ruedas y necesitó ayuda para poder alzarse sobre el podio. Durante su testimonio, el político reconoció específicamente haber abusado sexualmente de una de las víctimas, aunque aseguró que no se acordaba del resto.

“Estoy aquí de pie, 20 años después con la verdad de mi lado. Como muchos, espero ser tu peor pesadilla”, dijo hoy durante la vista Jolene Burdge, la hermana de Stephen Reinboldt, un joven que estaba en el equipo de lucha libre y, antes de morir de sida en 1995, dijo que el político abusó repetidamente de él.

En la vista de hoy, salió a la luz por primera vez la identidad de una de las víctimas, identificada durante el proceso con la letra “D” y que dijo ser Scott Cross, de 53 años, hermano del exlíder de la Cámara de Representantes de Illinois, el republicano Tom Cross, al que Hastert ayudó en su carrera política.

Hace cuatro años, la Justicia estadounidense detectó grandes retiradas de dinero en efectivo de las cuentas bancarias de Hastert en un banco de Yorkville, del que el político supuestamente hacía extracciones por un valor 50.000 dólares de forma regular, entre junio de 2010 y abril de 2012.