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Valladolid, 25 abr (EFE).- El presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, ha tildado hoy de “especie de coña” el reparto del margen de déficit público que el Gobierno central tiene asignado para sí mismo y el que da a las comunidades autónomas, ya que se produce un desequilibrio con los servicios que prestan.

En una comparecencia ante los medios de comunicación tras mantener durante una hora en Valladolid una reunión con el presidente del Principado de Asturias, Javier Fernández, el dirigente castellanoleonés ha insistido en que “no tiene sentido que se asigne a las autonomías el 16 por ciento” del objetivo de déficit, ya que el volumen de gasto social supone el 35 por ciento.

Ante la reunión del próximo jueves del Consejo de Política Fiscal y Financiera, para abordar cuestiones relacionadas con la posible flexibilización del objetivo de déficit de 2016, que puede pasar del 0,3 al 0,7 por ciento, Herrera ha dicho que puede suponer “un respiro” y traducirse en modificaciones presupuestarias al alza, aunque ha negado que esto sirva para frenar las reivindicaciones de las autonomías, que piden que se atienda su volumen de gasto social.

En la misma comparecencia, el presidente de Asturias ha remarcado que el reparto entre el Gobierno central y los autonómicos no le parece “adecuado”, al existir un “desequilibrio” entre lo que se pide ajustar a las comunidades autónomas y los servicios que tienen que prestar a los ciudadanos.

Ambos dirigentes autonómicos han coincidido en que este reparto del déficit influye en la financiación autonómica, ya que significa un límite para los presupuestos, por lo que se han mostrado partidarios de que se asigne más margen para las autonomías.

Herrera y Fernández han coincidido también en el debate sobre el propio modelo de financiación autonómica, en el sentido de que el criterio principal que debe regir en su opinión es el coste efectivo de la prestación de los servicios.

Fernández ha reconocido que ni Castilla y León ni Asturias son de las comunidades autónomas “que más vocean” en este tipo de debates, pero ha defendido que ambos ejecutivos defienden sus argumentos con “lealtad y seriedad”, hasta el punto de descartar que la posición compartida de ambos gobiernos pueda verse como un “frente común”, ya que lo que hacen es “apoyarse mutuamente en la defensa de planteamientos comunes que pueden resistir a los vaivenes electorales”.

El presidente de la Junta de Castilla y León ha dicho que no emplearán tiempo en la defensa que hacen otras autonomías de sus pretensiones en el debate de la financiación, pero ha pedido al futuro Gobierno que tenga “conocimiento y sensibilidad” para apreciar el coste de prestar los servicios en diferentes circunstancias.

Tanto Asturias como Castilla y León defienden la necesidad de establecer una cartera de servicios esenciales que prestan todas las autonomías, para fijar unos parámetros de calidad y el coste efectivo, con lo que se fomentaría la igualdad entre los habitantes de los diferentes territorios.

Por su parte, Fernández ha planteado que en España, un “país cuasifederal”, el debate sobre la reforma del modelo de financiación autonómica es “muy difícil” pero necesario, aunque ha defendido que la posición que mantienen Castilla y León y Asturias “es la mejor para el país”.

En este sentido, ha argumentado que España es un país “muy desequilibrado desde el punto de vista territorial”, con autonomías que casi doblan en renta per cápita a otras, lo que deriva en que existan otros desequilibrios en la prestación de servicios públicos y también en la capacidad tributaria de cada comunidad.

Preguntados por la posibilidad de que los gobiernos autonómicos asuman la recaudación de una parte del IVA de cara a la futura negociación de la financiación autonómica, han rechazado que esta sea una cuestión que deba analizarse ahora.

Fernández ha dicho que en materia tributaria ya hay “bastante descentralización”, mientras que Herrera ha pedido “orden” para “construir desde los cimientos”, en el sentido de que primero hay que establecer el coste efectivo de la prestación de servicios y luego buscar herramientas para financiarlos.EFE

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