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Yeny García

La Habana, 22 abr (EFE).- Los cubanos se encontraron hoy con una rebaja de precios en algunos productos básicos en los comercios del país, principalmente alimentos, una medida que ha sido recibida positivamente por la población y con el deseo de que se extienda a más artículos.

La rebaja de precios, anunciada anoche y en vigor desde este viernes, tiene como objetivo incrementar gradualmente la capacidad de compra del peso cubano (CUP) y el aumento del poder adquisitivo de algunos sectores desfavorecidos de la población.

Así, productos habituales en la mesa de los cubanos como el pollo, el aceite vegetal, el arroz, los guisantes y el azúcar, ahora se podrán comprar hasta en un 20 por ciento menos del precio anterior, vigente tanto en los comercios que aceptan pesos convertibles cubanos (CUC) y CUP, la moneda nacional.

“Esta es una decisión muy buena, es una mejoría para la economía, pero debían seguir rebajando para que el pueblo pueda adquirir más”, comentó a Efe Julio Torres, un habanero de 86 años que acudió hoy al popular centro comercial “Carlos III” para comprobar si “de verdad había rebajas” y “de paso” adquirir algunos productos.

Este jubilado, parte de un sector identificado como “vulnerable” por su bajo nivel adquisitivo, insiste en que, aunque está “feliz” con la medida, se “debían bajar un poquito más los productos, como la leche, para los viejitos” como él.

“Creo que es una política muy ventajosa para los que tienen menor poder de adquisición y lo que hace falta es que se siga extendiendo”, coincide Alcides, de visita en La Habana desde la central provincia de Ciego de Ávila.

En Cuba, donde circulan dos monedas, el CUP y el CUC (con paridad al dólar, pero equivalente a 25 pesos en moneda nacional al cambio oficial), el salario promedio mensual es de 584 pesos cubanos, alrededor de 23 dólares .

En el caso de las jubilaciones y otras ayudas sociales, las pensiones puedes llegar a ser significativamente inferiores.

Aunque todavía el Estado subvenciona servicios como el gas, el agua y la electricidad, así como algunos de los productos de la canasta básica, (dentro de la cartilla de racionamiento aún vigente en la isla), el cubano muchas veces hace “malabares” para cubrir el resto de sus necesidades, asegura Irma, una empleada estatal.

Para esta habanera, es “necesario que se extienda esta rebaja a los productos de aseo, como el detergente, el jabón de baño y de lavar”, artículos que se “utilizan a diario” y que aún representan un gasto “considerable”.

Para Laritza, una ama de casa residente en el populoso barrio capitalino de Centro Habana, también se podrían incluir en esta medida “otros alimentos como el puré de tomate, la leche y el yogur”.

Los nuevos precios se han puesto en marcha apenas tres días después de la clausura del VII Congreso del gobernante Partido Comunista (PCC, único), reunión donde se actualizó el plan de reformas económicas y sociales implementadas desde 2011 por el presidente cubano y primer secretario de esa formación, Raúl Castro.

Según comunicó ayer el Ministerio de Finanzas y Precios de la isla, las medidas están relacionadas con un señalamiento citado en el Informe Central del cónclave, donde se señala que los salarios y pensiones continúan siendo “insuficientes para satisfacer las necesidades básicas de la familia cubana”.

El comunicado oficial también hizo alusión a la voluntad del Gobierno cubano de “mejorar la situación de la población en medio de las limitaciones existentes” y la disminución de los precios de los alimentos en el mercado mundial han propiciado la adopción de las nuevas medidas.

“La aplicación de estas normativas demuestran que las reformas están en marcha. Es lo que queremos, que la población vea que se está avanzando”, aseguró a Efe una fuente del grupo empresarial estatal Cimex, que opera una amplia red de tiendas, cafeterías y centros comerciales.

Según este empleado, “en las tiendas se está haciendo lo posible por orientar al consumidor” al que se le está facilitando toda la información necesaria, a pesar de la “rapidez del anuncio y su pronta aplicación”.

Junto a las tiendas que aceptan CUC, la normativa se aplica además a los comercios “paralelos” (en los que se paga en moneda nacional al cambio oficial), donde se pueden adquirir productos “liberados” o al margen de la cartilla de racionamiento.

Las autoridades cubanas advirtieron que se “estudian otras medidas” similares, que se anunciarán “oportunamente”, pero no aclararon si tienen relación con la futura unificación monetaria, mencionada en el Congreso del PCC como un obstáculo a salvar para el desarrollo de la economía cubana. EFE

yg/sam/cho