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Ginebra, 22 abr (EFE).- El mediador de la ONU en las negociaciones sirias de paz, Staffan de Mistura, dijo hoy que la tregua en Siria está “en grandes problemas”, pero consideró que “de acuerdo a criterios objetivos, se mantiene en vigor”.

“El cese de las hostilidades mantiene su efecto, ninguna parte ha renunciado o lo ha deslegitimado, pero está en grandes problemas si no se actúa rápidamente”, declaró de Mistura.

Reconoció que es muy preocupante la escalada de la violencia observada en los últimos días, particularmente en la provincia de Alepo (noroeste de Siria).

“Podemos volver al buen camino, pero se requiere de un esfuerzo urgente debido a lo que hemos visto en los últimos días”, explicó.

Por otra parte, De Mistura sostuvo que realmente cree que el gobierno y la oposición tienen la voluntad “sincera” de llegar a “un acuerdo histórico” que ponga fin a cinco años de guerra civil.

“Sí lo creo, simplemente por dos razones. La primera es que todos están de acuerdo en una decisión que no es fácil, que es hablar sólo de transición política. La segunda razón es que hay una clara sensación entre las partes de que ninguno de ellos obtendrá una victoria militar y que es tiempo de hablar”, explicó.

Sin embargo, reconoció que para hacer avanzar las negociaciones se necesita del empuje de la veintena de países que forman el Grupo Internacional de Apoyo para Siria, coordinado por Estados Unidos, Rusia y la ONU.

“Ciertamente necesitamos una nueva reunión del Grupo de Apoyo a nivel ministerial porque una mesa de tres patas es siempre frágil, por definición”, comentó.

De Mistura explicó que “una pata (de las negociaciones) es el avance de la asistencia humanitaria, la segunda es el reforzamiento del cese de las hostilidades y la tercera es la cuestión de la transición política, que depende de las otras dos”.

Avanzando en su reflexión, el mediador indicó que cuando uno de esos elementos está en dificultades “se puede arreglar, pero que cuando los tres están en dificultades” entonces se requiere que el resto de países involucrados en el conflicto sirio intervengan.

En otro pasaje de sus comentarios a la prensa, De Mistura señaló que según sus cálculos, apoyados en informaciones de distintas fuentes, la guerra civil en Siria ha costado la vida de unas 400.000 personas.

Explicó que si además de contar el número de muertos directos en combates o ataques, se estima a los heridos que fallecieron posteriormente, a los que han muerto por falta de atención médica y a los desaparecidos “creo que no estamos lejos de los 400.000 muertos”.

“No tengo pruebas de ello, creo que nadie las puede tener, pero creo que no se puede seguir hablando de 250.000 muertos”, indicó. EFE