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Susana Samhan

Ginebra, 21 abr (EFE).- La oposición siria anunció hoy que se marcha de Ginebra hasta ver “seriedad” en la delegación del gobierno que participa en las conversaciones auspiciadas por la ONU, lo que deja en la incertidumbre la continuación de la actual ronda de diálogo.

Entre hoy y mañana abandonarán la ciudad suiza los integrantes de la delegación opositora, que niegan que esto suponga su retirada de las negociaciones.

“Esto es solo un aplazamiento para ver algunos cambios sobre el terreno. En las tres rondas (de negociaciones) no hemos visto un interlocutor serio aquí en Ginebra”, afirmó en declaraciones a la prensa el portavoz de la opositora Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), Salem al Muslit.

El representante de la oposición valoró la mediación del enviado especial de la ONU, Staffan de Mistura. “El problema está en la otra parte que no quiere hacer nada”, lamentó.

La actual etapa del diálogo se inició oficialmente el pasado 13 de abril, aunque la delegación gubernamental no se incorporó hasta dos días más tarde debido a la celebración de elecciones parlamentarias en Siria.

En las últimas semanas, ha habido un aumento de las hostilidades en el país árabe, pese a que está en vigor una tregua desde el pasado 27 de febrero.

Al Muslit explicó que las condiciones de la CSN (principal alianza opositora) para regresar al diálogo son requisitos que “supongan un cambio sobre el terreno en el tema humanitario, en el asunto de las tregua y las violaciones de la misma, y la liberación de detenidos, especialmente los menores de edad”.

A su juicio, algunos países, sobre todo Rusia, debería presionar al régimen de Bachar al Asad para que sea “un interlocutor real aquí y adopte una transición real política para todos los sirios”.

Por otro lado, negó que los opositores hayan sufrido ninguna presión por parte de sus aliados internacionales para posponer su participación en la conferencia de Ginebra.

“La única presión que hemos tenido en nuestras decisiones viene de dentro de Siria y es del pueblo sirio”, aseguró.

Entretanto, no se sabe a ciencia cierta cuándo acabará esta tercera ronda de conversaciones tras la marcha de los opositores, aunque se espera que mañana De Mistura se pronuncie al respecto.

Al Muslit recordó que en un principio estaba previsto que esta fase del diálogo terminara el 26 ó 27 de abril y que ahora el único que puede decidir su continuación es el mediador internacional.

No obstante, opinó que los esfuerzos deberían centrarse en la siguiente ronda “siempre y cuando haya seriedad”.

Por su parte, otro portavoz de la CSN, Monzer Majús, presente en la misma rueda de prensa, detalló que durante la jornada de hoy los opositores mantuvieron consultas con representantes europeos y del grupo de trabajo internacional que supervisa el alto el fuego.

Majús reiteró que en ningún caso la oposición boicotea las conversaciones porque para ellos es un asunto “estratégico”.

“Queremos una solución política para acabar con el sufrimiento de los sirios”, aclaró.

Por otro lado, dedicó duras palabras a la delegación gubernamental, liderada por el embajador de Siria ante la ONU, Bashar al Yafari.

“Al Yafari dijo que estaban de acuerdo con la transición política pero a través de un Gobierno de unidad, eso no es más que un soborno barato”, afirmó el portavoz, al tiempo que calificó de “escándalo” esta propuesta.

A lo largo de esta tarde, el hotel de los opositores, situado en el centro de la urbe suiza, ha sido un ir y venir de miembros de la CSN con sus maletas.

Uno de los primeros en abandonar Ginebra ha sido el negociador jefe de la oposición, Mohamed Alush, dirigente del rebelde Ejército del Islam.

Esta tarde todavía permanecía en Suiza el veterano opositor Hasan Abdelazim, presidente del Consejo de Coordinación Nacional (CCN), el principal grupo de la oposición política tolerada dentro de Siria.

Para Abdelazim, “no debería haberse declarado una tregua en Siria sin la presencia de observadores internacionales que la supervisen”.

En declaraciones a Efe, el dirigente opositor subrayó que “la situación actual sobre el terreno es muy mala” y que por eso solicitan el despliegue de observadores.

Mientras, desde Damasco, el ministro sirio de Exteriores, Walid al Mualem, acusó a la oposición de boicotear las conversaciones de paz y de optar por la vía militar, según medios oficiales sirios. EFE