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Ginebra, 21 abr (EFE).- El primer convoy humanitario entró en Daraya, una localidad al suroeste de Damasco con presencia rebelde, a donde ninguna ayuda había entrado desde 2012 y donde una misión de la ONU acaba de comprobar que hay niños y civiles.

“El informe que hemos recibido es una señal de alarma. Hay niños y civiles que necesitan alimentos y medicinas”, dijo el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura.

“Daraya se ha convertido en un símbolo de inaccesibilidad”, afirmó el mediador internacional, que detalló que la ayuda se introdujo través de una misión de investigación de la ONU, que logró acceder a su interior para verificar la situación.

De Mistura no ofreció detalles sobre la asistencia introducida ni sobre los hallazgos de dicha misión.

El enviado de la ONU añadió que Rusia facilitó la entrada del equipo de investigación en Daraya.

Asimismo, habló de la población de Deir al Zur, en el noreste sirio y donde hay distritos en poder de las autoridades que están sitiados por el grupo terrorista Estado Islámico (EI) desde hace más de un año.

El mediador recordó que en ocho ocasiones se ha lanzado ayuda desde el aire sobre esta urbe para 65.000 personas.

“El Programa Mundial de Alimentos (PMA) planea doblar la asistencia lanzada desde el aire, para ello se necesitan más fondos pero no creo que haya problema”, subrayó.

Hasta ahora, la ONU ha logrado repartir ayuda a 560.000 personas en lugares asediados y de difícil acceso en Siria, de las que 220.250 están en áreas sitiadas.

Por otro lado, De Mistura adelantó que a partir del 24 de abril tienen previsto vacunar a 800.000 menores en una área, cuyo no nombre no precisó, y a otros 1,5 millones en otra zona del país árabe. EFE