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El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se reúne con el presidente en funciones, Mariano Rajoy, con una agenda de temas a tratar que pretende ir más allá de la consulta y el proceso independentista. Puigdemont reclamará, entre otros, el aumento del techo de déficit.

Puigdemont presentó ayer su plan para esta legislatura, aprobado ya por el ejecutivo catalán, que pretenden aprobar 45 leyes en 15 meses.

Según el presidente catalán, el Govern “prioriza las políticas sociales, pese al ahogo económico y financiero y las amenazas de nuevos recortes que anuncia el Gobierno español“, y hace “compatible la atención a las personas con la creación de estructuras de Estado“.

Puigdemont se ha mostrado “optimista” sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo con la CUP sobre los presupuestos y ha subrayado que se propone “blindar las políticas sociales” en 20 ámbitos de actuación, frente a lo que ha calificado deamenazas” del Gobierno central, que “ataca“, ha dicho, el Estado del Bienestar en Cataluña impugnando medidas como el decreto de pobreza energética.

Puigdemont ha dicho que espera del presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, “comprensión” hacia el proyecto soberanista, porque es, ha apuntado, “una demanda de Cataluña”.

Sin embargo, Rajoy no hará cesión alguna en este tema y sólo le ofrecerá diálogo institucional, según fuentes del Ejecutivo central, que han explicado que el mensaje que se trasladará a Puigdemont es el de la defensa de la unidad de España, la soberanía nacional y la igualdad entre españoles vivan donde vivan.

El portavoz del PPC, Enric Millo, ha acusado a Puigdemont de hacer una “utilización burda” de los problemas sociales para fomentar el mensaje independentista en un discurso “amenazante” que “no es la mejor manera”, ha indicado, de acudir a La Moncloa.