martes, 29 septiembre 2020 10:43

Medvédev saca pecho y asegura que la economía rusa ha resistido

Bernardo Suárez Indart

Moscú, 19 abr (EFE).- El primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, sacó hoy pecho y aseguró que la economía rusa ha resistido a la caída de los precios del petróleo y a las sanciones occidentales, en su informe anual de gestión del Gobierno ante la Duma del Estado o Cámara de Diputados.

El jefe del Gobierno destacó en el turno de réplica que la Rusia de hoy resuelve sus problemas financieros con sus propios recursos.

“No estamos como otros Estados, o como estuvimos nosotros en los años 90, con la mano estirada, esperando a que venga el FMI (Fondo Monetario Internacional) para pedirle dinero. No tenemos problemas de dinero”, subrayó.

Según Medvédev, la economía rusa ha aprendido a vivir con los actuales precios del petróleo, que han caído a casi un tercio de su valor en poco menos de dos años.

“Ha cambiado la estructura de los ingresos presupuestarios. La parte de los ingresos que no está vinculada a la venta de petróleo y gas se ha incrementado hasta el 60 por ciento”, dijo ante los legisladores en una sesión parlamentaria transmitida en directo por la televisión rusa.

Explicó que este cambio obedece en gran medida a la caída de los precios del crudo, pero también a la eficacia de la medidas adoptadas por el Gobierno.

También exhibió como un logro del Ejecutivo la estabilización del sector bancario y destacó que del retiro de depósitos se ha pasado al aumento del ahorro, lo que refleja el incremento de la confianza de la población en los bancos.

Medvédev agregó que este año la inflación interanual ha sido inferior al 8 por ciento, cifra comparable con la de 2010, cuando la economía de país empezó a recuperarse de la anterior crisis.

“Hemos logrado mantener en un nivel bastante bajo la deuda pública. Su volumen equivale apenas al 13,6 por ciento del producto interior bruto, lo que permite la posibilidad de realizar maniobras presupuestarias”, indicó.

El jefe del Gobierno y líder del partido oficialista Rusia Unida aseguró que el Ejecutivo comprende que el país necesita profundas reformas estructurales, pero también entiende cómo su aplicación puede afectar a la sociedad.

Recientemente, el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó de “alarmante” el número de personas que vive bajo el umbral de la pobreza en el país, más de 19 millones, según cifras oficiales.

“No haremos reformas a costa de la gente”, subrayó Medvédev, tras destacar que la economía del país ha conseguido adecuarse a las realidades creadas por el desplome de los precios del petróleo y, en general, de las materias primas.

Agregó que el Gabinete de Ministros debe tener una postura más conservadora ante la transformaciones económicas, ya que “toda intensificación de las reformas incrementará los fenómenos de crisis y los prolongará durante varios años más”.

En este sentido, Medvédev descartó tanto los llamamientos a nacionalizar las grandes empresas como los de privatizar a diestro y siniestro.

El jefe del Gobierno admitió que la caída en picado de los precios del crudo, la principal fuente de divisas de Rusia, supuso una “conmoción” para la economía país, pero destacó que el Ejecutivo ha conseguido estabilizar la situación.

“Hemos logrado evitar recortes en el presupuesto de 2016, lo que parecía inevitable a comienzos de año. No tenemos planes de introducir enmiendas presupuestarias en este período de sesiones”, recalcó.

En cuanto a la política tributaria, Medvédev aseguró que el Gobierno mantiene sus planes de no incrementar los impuestos.

“Hoy, cuando han caído los precios del petróleo, existe la tentación de incrementar los ingresos a las arcas fiscales mediante la subida de impuestos. Nuestra postura ha sido radicalmente distinta y así se mantiene. No planeamos subir los impuestos hasta 2018”, dijo.

Las palabras del jefe del Gobierno fueron recibidas con aplausos de los diputados.

Medvédev se pronunció por endurecer la legislación migratoria y destacó que la algunos países europeos y la Unión Europa en general actúan irresponsablemente en los asuntos de migración.

“Se trata no sólo de irresponsabilidad ante los ciudadanos de la UE, que a fin de cuentas no son ciudadanos nuestros, sino de irresponsabilidad ante los destinos de toda Europa, y nosotros somos un país europeo”, recalcó. EFE

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