Compartir

Rocío Otoya

Sídney (Australia), 19 abr (EFE).- El primer ministro australiano, Malcom Turnbull, anunció hoy que propondrá la convocatoria de elecciones anticipadas el 2 de julio, dando inicio a una campaña en que la coalición gobernante y la oposición parten igualados.

“Mi intención es que después de los presupuestos -cuya entrega está prevista para el 3 de mayo- le pida al gobernador general la disolución de las dos cámaras legislativas para convocar elecciones que yo espero se celebren el 2 de julio”, declaró a la prensa.

El mandatario australiano deberá reunirse con el gobernador general, Peter Cosgrove, representante de la jefa de Estado del país, la reina Isabel II de Inglaterra, antes del 11 de mayo para oficializar la convocatoria a elecciones.

La posibilidad de acudir a las urnas se barajaba desde anoche, cuando el Senado australiano rechazó por segunda vez una propuesta de ley considerada clave para la política económica del actual Gobierno.

Según la ley australiana, un doble rechazo en el Senado permite al Ejecutivo solicitar la disolución de las dos cámaras legislativas y adelantar los comicios, previstos en principio para agosto o septiembre.

La doble disolución implica la renovación de tanto de los 150 escaños de la Cámara de Representantes (Diputados), como de los 76 asientos de la Cámara Alta (Senado).

El mes pasado, la Administración de Turnbull impulsó una ley para cambiar el mecanismo de elección de los senadores que dificulta la entrada de los pequeños partidos e independientes, que en los últimos años se han opuesto a las políticas del Ejecutivo de Camberra.

Los medios locales apuntan a que el adelanto de la cita electoral concede una ventaja a la coalición conservadora gobernante, nformada por los partidos Liberal y Nacional, frente al opositor Partido Laborista.

No obstante, una reciente encuesta de la empresa Newspoll muestra que los laboristas tienen en la actualidad el 51 por ciento de las preferencias del electorado frente al 49 de la coalición gobernante.

Con la posibilidad de una menor oposición en el Parlamento bicameral, dos políticos experimentados, pero novatos en campañas electorales, Turnbull y el líder de los laboristas, Bill Shorten, tienen poco más de 70 días para obtener la mayor cantidad de votos.

Según The Australian, Turnbull se había resistido hasta ahora a convocar a elecciones para evitar que el Ejecutivo entre en un período interino que vea mermado su poder para implementar medidas.

“Los medios dicen que la campaña electoral ha comenzado. Nosotros iremos a un período interino cuando la Cámara de Representantes y el Senado sean disueltos”, dijo Turnbull en una reunión a puerta cerrada en Camberra, según el diario.

Ante estos comentarios, Bill Shorten acusó al primer ministro de utilizar “un lenguaje ambiguo” para no hacer frente a una campaña electoral inminente, atribuyendo esta actitud a una “completa paralización”, agregó la fuente.

Una gran parte del destino de Turnbull en los comicios descansará en el éxito que tenga su presupuesto nacional, que se hará público ante el Parlamento la noche del 3 de mayo.

Los observadores piensan que este presupuesto incluirá intentos por cerrar los agujeros tributarios para los jubilados con altos ingresos y medidas para evitar que las multinacionales se aprovechen de los paraísos fiscales, entre otras.

La estabilidad del Ejecutivo es otra de las preocupaciones de la opinión pública, ya que desde 2010 el cargo de primer ministro ha sido ocupado por los laboristas Kevin Rudd y Julia Gillard y los conservadores Tony Abbott y Turnbull, en relevos producidos que por revueltas partidarias sin que ninguno completara su mandato. EFE

wat/nc/amg/mr