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Soledad Álvarez

La Habana, 15 abr (EFE).- El Partido Comunista de Cuba (PCC, único) inaugurará mañana su VII Congreso, el primero en la era de deshielo con Estados Unidos pero sin visos de que ese escenario se traduzca en cambios drásticos que vayan más allá de dar continuidad al plan de reformas económicas y sociales aprobado hace cinco años.

A lo largo de cuatro días, entre el 16 y el 19 de abril, mil delegados comunistas se encerrarán en el Palacio de Convenciones de La Habana para definir el rumbo y las políticas del país, en un cónclave que llega rodeado de grandes dosis de expectación, interrogantes y hermetismo a partes iguales.

Según la prensa cubana, el VII Congreso del partido será de “análisis”, “continuidad” y “unidad”, tal y como titula este viernes el diario Granma, órgano oficial del PCC.

Pero las expectativas surgen inevitablemente ante el nuevo contexto de restablecimiento diplomático con Estados Unidos sellado con la visita del presidente Barack Obama hace menos de un mes, junto a los interrogantes sobre cómo responderá el Partido Comunista a ese escenario.

Desde el punto de vista de la economía, la misión de este Congreso del PCC será definir o “conceptualizar” el modelo socialista cubano; evaluar el desarrollo de las reformas emprendidas por el presidente Raúl Castro y aprobar el plan de desarrollo del país hasta 2030.

La incógnita es si el Congreso acelerará unas reformas lastradas por la lentitud y la experimentación, y si abrirá mayores espacios y facilidades al emergente sector privado que ha surgido en la isla con el plan de actualización socialista.

En el plano político, el principal interrogante se centra en la renovación generacional del poder en Cuba y en cómo se encaminará la sucesión del castrismo.

El VII Congreso del PCC será el último de Raúl Castro (84 años) como presidente del país, ya que ha anunciado que dejará ese cargo en 2018, aunque previsiblemente será ratificado en este congreso como primer secretario del partido.

Muchas miradas también están puestas en el “histórico” José Ramón Machado Ventura (85 años) y en si se mantendrá como número dos del PCC (segundo secretario).

En cualquier caso habrá que esperar al próximo martes, el día de la clausura del Congreso, para ver qué Comité Central y qué Buró Político salen del cónclave y qué señales y grado de renovación se producen en los máximos órganos de dirección del partido.

Para el economista cubano Emilio Morales, director de la firma de consultoría Havana Consulting radicada en Miami, el “gran enigma” del VII Congreso del PCC es precisamente ese, “el tema de la sucesión, cuáles serán las caras nuevas que tomarán las riendas”.

Otros analistas como el politólogo cubano americano Arturo López-Levy, consideran que el “mayor reto” del PCC es admitir que en Cuba hay un grupo importante de la población, especialmente en la juventud, que “ya ha pasado la hoja de la Revolución”.

“Es un segmento de la sociedad que ya se fue, no del país, sino del tiempo en el que se justificó el sistema del partido único de vanguardia, de la lucha contra Batista, de Girón (Bahía de Cochinos) o de la Crisis de los Misiles. De toda esa epopeya que es vista como una historia lejana”, comentó a Efe este profesor de la Universidad de Texas-Río Grande Valley.

A su juicio, si el Partido Comunista quiere seducir a esos sectores “tendrá que fabricar un nuevo consenso. Darles o por lo menos prometerles algo creíble como apuesta para el futuro”.

El VII Congreso de los comunistas cubanos -al que no tendrá acceso la prensa extranjera acreditada en Cuba- comenzará mañana sábado con la presentación del Informe Central en sesión plenaria, para a continuación comenzar los debates en cuatro comisiones que sesionarán también el domingo.

El lunes 18, el Pleno del Congreso debatirá los dictámenes de las comisiones y ese día por la tarde se votarán las candidaturas para integrar el Comité Central del partido.

El Comité Central electo, así como el Buró Político y el primer y segundo secretarios del partido se darán a conocer el martes 19, día de la clausura del cónclave comunista.

Aunque es uno de los delegados, no se sabe si el expresidente Fidel Castro, de 89 años y retirado del poder desde 2006, asistirá al VII Congreso: sí lo hizo en la sesión de clausura del anterior, en 2011, cuando su hermano Raúl le relevó como primer secretario de la organización.

Hace poco más de una semana, el 7 de abril, Fidel Castro reapareció en público en una escuela de La Habana para rendir homenaje a Vilma Espín, considerada una de las heroínas de la Revolución, esposa de su hermano Raúl y fallecida en el año 2007.

La inauguración del máximo órgano de los comunistas cubanos estará precedida hoy viernes por una gala artística en el Teatro Nacional de La Habana con motivo del VII Congreso y por el 55º aniversario de la “Victoria de Playa Girón”, como se llama en Cuba a la fallida invasión anticastrista de Bahía de Cochinos (1961). EFE

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