domingo, 27 septiembre 2020 3:33

La lucha contra terrorismo islámico domina la cumbre de la OCI

Estambul, 14 abr (EFE).- La lucha contra el terrorismo en el nombre del islám dominó hoy el inicio de la 13ª cumbre de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) inaugurada en Estambul, donde se puso además de relieve el difícil equilibrio que existe entre las diferentes potencias musulmanas.

Así lo sugirió el ministro de Exteriores egipcio, Sameh Shukri, quien intervino hoy para clausurar la presidencia de turno de Egipto de esta cumbre, cargo que ostentaba desde la anterior reunión en El Cairo en 2013, y que ahora pasa a Turquía.

Shukri aludió en su discurso al “equilibrio de fuerzas” durante la Guerra Fría y criticó la difusión posterior del “modelo occidental” sin tener en cuenta las particularidades regionales.

Eso llevó, aseguró, a la invasión de Irak y al surgimiento de grupos radicales como el Estado Islámico (Dáesh).

Inmediatamente después de leer su discurso, el ministro egipcio abandonó la sala, sin esperar la “foto de familia”, lo que muestra la distancia que aún separa Egipto de Turquía, según destacó el diario “Hürriyet” en su página web.

Ambos países rompieron relaciones diplomáticas tras el golpe de Estado de Abdelfatah al Sisi, el actual presidente egipcio, en 2013.

La visita obligada de Shukri fue el primer contacto de alto nivel entre Ankara y El Cairo desde la ruptura.

Pero la brevedad de su visita desmintió los rumores de que el rey saudí, Salman bin Abdulaziz, quien se encuentra en Turquía desde el pasado lunes en visita oficial, haya traído un mensaje de reconciliación.

La fastuosa visita de Salman y la firma oficial de un manifiesto conjunto subrayaron las excelentes relaciones turco-saudíes, que hasta hace un año también eran de fría rivalidad por el apoyo turco a los Hermanos Musulmanes egipcios, denostados por Riad.

Mientras, la participación más bien discreta del presidente iraní, Hasan Rohaní, mostró la voluntad de Turquía e Irán de mantener una relación correcta de vecindad, pese a su confrontación en Siria, donde Teherán apoya al presidente sirio, Bachar al Asad, y Ankara a los rebeldes.

En su discurso de hoy el presidente iraní recurrió al denominador común que une a casi todos los países musulmanes: la crítica al Estado de Israel como responsable de todos los males en la región.

El mandatario, considerado un moderado, denunció a Israel como “la mayor fuente de violencia y extremismo”, ante la “ignorancia de la comunidad internacional”, según la agencia oficial iraní IRNA.

“Debemos recordar el peligro del régimen sionista, la mayor fuente de violencia y extremismo”, declaró Rohaní, al asegurar que Israel comete “actos inhumanos” en la Franja de Gaza, dominada por Hamás, un grupo radical islamista apoyado por Teherán.

Por otra parte, apuntó que desde los orígenes de la comunidad islámica “nadie había asumido que la violencia sectaria y el extremismo fueran tan rampantes entre los musulmanes, hasta el punto de que el asesinato de un musulmán por otro sea tan habitual”.

En ese sentido, el anfitrión de la cumbre, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, calificó hoy como prioridad de la OCI combatir el terrorismo cometido en nombre del islam.

“Las organizaciones terroristas que atacan en nombre del islam nunca pueden representar el islam. El terror y la violencia son hoy uno de los problemas más importantes del mundo islámico”, manifestó el mandatario turco en su discurso.

Erdogan se entrevistó ayer en Estambul con algunos líderes cercanos, entre ellos, Nayib Razak, el primer ministro de Malasia, y los presidentes de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev; de Pakistán, Mamnun Husein, y de Azerbaiyán, Ilham Alíev.

De hecho, Nazarbáyev y Erdogan firmaron una declaración conjunta en la que propusieron dar a la OCI un papel activo para fomentar un “acercamiento” entre los países islámicos y convertirla en “futura plataforma de la comunidad islámica”.

Kazajistán, un país laico con una mayoría de población musulmana, es miembro de la OCI desde 1995 y en 2011 presidió su Consejo de Ministros de Exteriores.

Aunque la OCI, que tiene su sede en Yida (Arabia Saudí), mantiene diversos centros regionales en Turquía, Marruecos y Bangladesh, Riad ha vuelto a aumentar su peso en la institución con el nombramiento hace dos años del actual secretario general, el saudí Iyad ben Amin Madani. EFE

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